este soy yo haciendo cosplay de Luffy
Crónicas del viaje de un poeta por la red virtual y por la vida real
Todo parecido con la realidad no es coincidencia es a propósito y por pura joda...
Esta mañana al despertarme he descubierto que no soy ni otaku puro ni poeta puro; he llegado a pensar que talvez sea un híbrido, uno de esos raros especimenes que con toda la tranquilidad del mundo se puede pasar seis horas seguidas viendo los capítulos de estreno de su anime favorito (One Piece discos 24 y 25) y al mismo tiempo, mejor dicho al día siguiente o a la semana siguiente ya que este cuerpo no aguantaría; puede pasarse todo el día leyendo el libro de Haruki Murakami (Kafka en la orilla, considerado el mejor libro del 2005 por el New York times ) dándose una chance tan sólo para almorzar o para otras necesidades inevitables e inaguantables a menos que hagas puño como dirían los extremistas que sufren de hemorroides.
Si algún mangaka (creador de comic al estilo japonés) tuviera la oportunidad de inspirarse en mi persona para crear alguno de sus personajes con ese estilo hiperbólico que a la mayoría caracteriza de seguro me dibujaría como si fuese el viejito benjamín button o a lo maestro roshi sentado sobre una cama al lado de una mesita de noche donde como si fuese una torre descansen sus videos en MP4 (en este formato puede entrar fácilmente una serie hentai completa sin censuras)
Sí; una especie de maestro roshi o algún otro viejito al borde de la perversión y que sólo es contenido por los amarres que le sujetan los tobillos y las muñecas; para su mala suerte cuidado también por un enfermero durante el día que lo amenaza con la jeringa más grande que tiene ante el más leve movimiento sospechoso; ese viejito que sólo quisiera rascarse la espalda o las bolas y a la misma vez mover un poco el trasero de lo cansado que está en la misma posición las veinticuatro horas al día; sobre todo fastidiado y dolorido por la presencia de ese otro agujero que se le ha empezado a formar encima de su coxis y que no es otro agujero de escape natural sino una herida que en términos técnicos se llama escara; que de hecho le va a costar caro por todos los días de estadía en el hospital.
Para agregarle emoción y dramatismo este mangaka pensaría en un personaje femenino con rasgos orientales pero con ojos grandes al estilo de disney (en honor a Ozamu tezuka padre del manga) vestida de enfermera contratada ocasionalmente para cuidar al viejito durante las noches (así de paradójicos y raros pueden ser algunos animes o mangas) contratada para aquel momento del día en que uno debe pegar los ojos y dormirse; demo (o sea pero en japonés) este viejito para su mala o buena suerte sufre de insomnio y se emociona de tenerla todas las noches además de que se ha fijado del notable parecido que tiene con una de las chicas de un legendario grupo de musica Idol (ídolo femenino japonés lo más parecido a una geisha en el siglo XXI) y entonces le pide cortésmente que ponga uno de los videos de su amplia colección que incluye un compilado de temas; desde la prehistórica candy candy hasta las recién salidas del cascarón como Berryz Koubou y ºC-ute; y como si otra vez tuviera sus 23 años cumplidos se levanta de su cama y se anima a soltar sus gallos en un karaoke interminable cuyas letras hablan de amores imposibles, clichés de parejas, frases cursis y hasta filosóficas que duran el tiempo en que una flor de cerezo termina por desprenderse (sakura chirari en japonés) o sea que muy bien puede demorarse siglos de siglos a la velocidad de la luz que es lo mismo que decir que una tortuga camina pacientemente con una vela sobre su caparazón (todas estas palabras en honor a gunbuster anime de la creativa gainax donde se dice que ir a la velocidad de la luz es correr con una vela encendida) claro; mientras de las otras habitaciones empiezan a llegar otros viejitos rejuvenecidos que se unen a la juerga. Ahí están el otaku amateur (fanático del anime principiante), el otaku densha (el fanático que se parece al personaje del drama japonés el hombre del tren), el otaking (el fanático que lo cree saber todo del anime – manga), el otaku man, el otaku gay, el otaku yaoi (algo parecido al gay pero que es otra cosa) entre otros.
Entonces por fin la enfermera se da por vencida y ya cansada se hecha a dormir con su clásico ZZZZZZ saliéndole de entre los labios; aunque no por eso deja ser kawaii (o sea linda en japonés) pero que se ha despertado intempestivamente después de un sueño en que ha creído ver a todos los ancianos cantando y bailando alrededor suyo; y es cierto, está despierta y lo único que escucha es el sonido de la alarma del electrocardiógrafo mientras empieza a ver como las ondas puntiagudas en forma de montañitas ahora empiezan a volverse planas como esta raya que escribo ___________________________________________ todo esto le indica que el viejito ha pasado a mejor vida y que su muerte sigue un camino paralelo a quién sabe donde; pero ¡Oh, kami sama¡ (Dios en japonés) ¡OH, Buda¡ (que no es un Dios pero debería estar escrito en japonés) a este vejete el corazón le vuelve a latir, abre los ojos y ve que la enfermera está llorando sobre su regazo sosteniéndole la mano y entonces se sonroja; es más se vuelve como un tomate y le sale un chorro alucinante de sangre por la nariz como todo un clásico pervertido senil después de esto logra incorporarse y en forma solemne se despide diciendo: “estaré siempre en tu corazón cada vez que me recuerdes, My darling ” mientras de súbito se manda con un beso apasionado en plena boca de la enfermera que dándose cuenta de la real situación responde con un combazo al mismo estilo de la quinta hokage (personaje de naruto) y lo regresa a la otra vida sin antes claro dejarlo como pileta de plaza pública con ese chorro de sangre que ahora le sale de la cabeza.
Esta podría continuar si pudiera juntar las siete esferas del dragón y pedir mi deseo: que un mangaka dibuje esta historia ya sea como capitulo de relleno de alguna serie anime (capítulos que algunos odian tanto) que muy bien podría llamarse “la muerte de roshi” visiones de un viaje al más allá con Bulma en el papel de enfermera y Vegeta en el papel de enfermero; pero es menester mío contarles acerca de los avatares por las que todo aquel individuo que se declare otaku ante la sociedad padece y sufre con pasión.
II
Se supone que esto debe ser un registro de mi viaje virtual por la Web y por la vida real (o sea en plan de webveo) por esta ciudad de Cerro de Pasco que muy bien podría parecerse a cualquier ciudad apocalíptica o de post - guerra de alguna serie anime.
Ahora estoy en una cabina de Internet y empiezo a viajar sin moverme de mi sitio hago clic sobre mi Mouse (ratón o rata según sea el caso) me conecto al mesenller presentándome ante todos con el nick de Luffy xD (aquí pongo este código que no sé lo que significa pero que según frikipedia es la marca registrada de los otakus) mientras que en otra ventana ingreso al portal de radioanimenexus y pido por enésima vez algún opening (canción de apertura de una serie) o ending (canción de clausura de alguna serie) en este portal es poco común escuchar temas de J – pop ( pop japonés) que no estén relacionados con el mundo del anime entonces hay que aprender a ser sutil en la forma de amenazar y pedir tu tema favorito (como alguna vez me lo dijo algún locutor) de tal forma que no rompas alguna regla de conducta pero dudo que alguien no se maneje dentro de los códigos de respeto al prójimo ( prójimo que es un otaku como tú) y que incluso debes llamar otaku – sama (sufijo que indica que la otra persona es de respeto) ya que estos tios tienen el privilegio de conocer en persona a los actores que hacen el doblaje al español de los más famosos personajes del anime: naruto, seiya, kakaroto ( alguien sabe quien es este “chingao” como diría un amigo poeta que vive en Tenochtitlan o sea en el mexico DF )
Ya escuchando mi pedido musical que es una canción perteneciente al sound track de la película de full metall alchemist “el conquistador de shambala” y cuyo título es link; me dirijo hacía otro link (valga la redundancia) hacía la enciclopedia más seria de la web; la frikipedia y escribo la palabra otaku en el buscador.
Hay que prestar atención al cuadrito de advertencia que promete dosis de violencia y voluptuosidad para pasar después a la definición que tienen del otaku que vendría a ser la “tribu urbana relacionada a una asustadiza variedad de frikis con apego e inclinación al manga y al anime; que se relaciona mejor con sus personajes favoritos, amigos de su especie que con otras personas que no lo son”.
Un otaku descrito por la frikipedia es normalmente un individuo de entre los 13 o 18 años aunque señalan que pueden haber otakus de hasta 40 años pero que de esa edad en adelante ya no pasan porque mueren por falta de sexo.
Llegado a este punto no hay retorno; sigues leyendo por plena identificación o negando tu verdadera forma de ser y te preguntas: ¿llegará el día en que con una colección de la Biblia negra bajo tu catre mueras botando espuma por la boca debido a la abstinencia y sobre todo más arrugado que tu aparato en potencia reproductor? o talvez te preguntes ¿llegará el día en que compartas tus viejos DVD (rayados de tanto uso) de naruto shipuden, evangelion o el remasterizado fantasmagórico de cual ni siquiera sabes a que año del siglo XX pertenece? Preguntas van, preguntas vienen.
En radioanimenexus ya han pasado tu saludito con mucho amor para tu Yukino Miyazawa personal (personaje del anime para jovencitas kare-kano) para tu respetable enamorada que no está en linea (en el mesenller) y que te prestó el primer disco de naruto doblado al español latino (porque moshi moshi mister otaku; usted sabe que no nos gusta el doblado al castellano ibérico; joder coño) cumpliéndose de este modo el mito de que es el otaku principiante el que propaga con más rapidez esta enfermedad mental.
A propósito ¿desde cuando la enfermedad mental es contagiosa? La verdad es que en menos de un mes ya había visto naruto hasta las crónicas del tornado que es como se traduce literalmente shipuden; ya para entonces había visto varios capítulos del manga; sabía además que Ichigo Kurosaki (personaje de bleach con cabello naranja) en realidad no había sido producido por los mismos creadores de naruto (que es como se anuncia en las portadas de los compilados en fromato MP4 para atraer a todo potencial comprador incauto) y que tampoco era su tío como dicen por aquí unos engendros malintencionados que inconcientemente y sin pensarlo te dan en la misma herida de tus convicciones.
Ya había conocido por así decirlo al otaking de pasco; que es una persona que cuando lo ves parece venido del Asia; un tailandés o filipino (nunca te imaginas que podría ser del Japón) un asiático venido a través del tráfico de personas que hizo trasbordo desde Huánuco por la quebrada del chaupihuaranga con una botella de sake, la colección de la Biblia negra completa entre otros animes en discos de DVD y VCD de dudosa procedencia; VHS y Betamax y sobre todo uno que otro manga impreso en papel periódico entre todas las cosas que llevaba en su kipi al estilo del chavo del 8.
Un tío que si te das cuenta es otro despistado más que anhela su viaje al Japón con boleto de ida solamente. Una persona que sueña vivir tranquilamente frente al mar en cualquiera de las prefecturas del gran sipango (que es como se llamaba antiguamente la isla del sol naciente) y poner su cebiche al paso haciendo fusión con el shushi y de noche vender onigiri (bolas de arroz) frito al mismo estilo de los vendedores de papa rellena aquí en el Tahuantinsuyo.
En todo caso ese sería mi sueño; si quieren saber más acerca de los sueños de los otakus deberían llevárselos a la cama y mientras duermen acceder a su base de datos a través de esa conexión para USB que tienen atrás de la nuca, sólo así podrían sacar información de sus vidas personales pero de ninguna manera te atrevas a tocar sus archivos de anime que fácilmente sobrepasan los 1000 discos de DVD en Gygas; y aunque si por una casualidad te bajas el corazón que objetivamente pesa de entre 1 a 1.5 Kb no trates de bajarlo en cualquiera de tus archivos de saqueo; este corazón en realidad pesa más de lo que pesa el universo y como el de cualquier persona le sirve tanto para dar o recibir amor aunque todos piensen que esa es otra utopía o mito.
III
Ser otaku en una ciudad como esta que como ya dije se parece más a una ciudad apocalíptica o de post – guerra con ese inmenso hueco (tajo) que tiene al medio del alma; un hueco que ni siquiera pudo haberse formado arrojando al mismo tiempo las dos bombas atómicas que desolaron Hiroshima y Nagasaki pero que al igual que esta dejan sus rezagos (como dirían aquí los de cierta empresa: dejan pasivos) a las generaciones venideras y a la nuestra en carne y sangre viva sobre todo por el plomo.
Ser otaku en esta metrópoli casi inhumana es soñar; es poner la pasión en tu sueño, es aprender a ser más humano superando los obstáculos que te pone la sociedad, aprendes a ser tolerante con los discriminadores a ser perseverante a pesar de todas las caídas y decepciones.
A levantarte cada mañana y decir lo mismo que dicen la mayoría de héroes y heroínas del anime(porque no todo es machismo) “hoy daré lo mejor de mi” “gambate” (aun sigo buscando el significado de esta palabra pero sé que es algo que te sube la moral) es obvio que estos preceptos son aplicables a todos los otakus que por lo menos mantienen los pies bien firmes sobre la tierra (sobre la poca tierra que aun nos queda) y aunque a veces sea inevitable abandonarte a la fantasía y no puedas evitar hablar de temas trascendentales y metafísicos (como la eterna pregunta de si naruto y hinata algún día serán pareja).
El mismo Hideaki Anno (director de Evangelión y kare – kano) otaku por antonomasia se preguntó en algún momento confundido si uno podía tener una edad respetable digamos 20, 30 o 40 años y todavía disfrutar series de robots gigantes (que nunca terminaron de gustarme) y chicas kawaii (que al contrario de los anteriores armatostes de lata me gustan sobre manera) y aun así esperar a ser feliz en la vida.
Para terminar regreso al inicio de este híbrido textual; regreso a mi cama en la cual despierto por la mañana y redescubro que no soy ni otaku puro ni poeta puro mientras un gato gordo empieza a maullar y me regresa a la realidad; cualquier otaku en su más sana fantasía preferiría tener como mascota al gato cósmico que cumple todos tus deseos (el gato de doraemon) pero nunca desearían a este gato gordo; que no es gato sino gata y que parece gordo porque ya lleva un mes y medio de gestación.
Asi que me levanto de la cama, preparo el desayuno y mientras comienzo a tomar el café pienso en que dentro de poco tiempo habré de comprar un poco más de ricocat…